16/03/2017
La normativa sólo permite a los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) extraer y comercializar las piezas usadas de los coches, siempre que éstos hayan sido dados de baja definitivamente y descontaminados. Te damos todos los detalles.
El 22 de enero entró en vigor una nuevo Real Decreto que afecta a la regulación sobre los vehículos al final de su vida útil. Las novedades que incorpora se centran en precisar el ámbito de aplicación de la norma, describir con más detalle el proceso que realizan los centros autorizados con los vehículos al final de su vida útil, adoptar medidas para evitar que se produzca una doble financiación de la gestión de los vehículos y sus componentes y completar algunas previsiones sobre las obligaciones de los productores y otros agentes económicos.
Los recambios usados deben provenir, obligatoriamente, de un CAT: los que no tengan esa procedencia serán ilegales. El CAT es el único autorizado para reutilizar y comercializar piezas y componentes de vehículos que previamente hayan causado baja definitiva en el Registro General de Vehículos de la DGT y hayan sido descontaminados.
Esto quiere decir que aquellas plataformas que publicitan un recambio ilegal, bien por desconocer su procedencia o ser esta de particulares o de empresas que no sean CAT, tienen responsabilidad legal. También la tienen los talleres que montan piezas usadas en vehículos sabiendo que su origen no es un CAT y el particular que, conscientemente, instala en su coche un recambio reutilizado de origen ilegal.
Además, se pueden ocasionar graves perjuicios como consecuencia del montaje de esa pieza usada ilegal en un vehículo: por ejemplo, si el coche es objeto de un accidente, puede que el seguro de éste no se haga cargo.